Los empleados de Govimar, durante su encierro en las instalaciones de la fábrica en el polígono de San Cristóbal.
Nueva oferta, que puede ser la última. Con esta noticia se reanudaron ayer los contactos entre la empresa Govimar y los representantes sindicales de los trabajadores afectados por el cierre de la factoría. Tras poner fin al encierro que la práctica totalidad de los 61 empleados llevó a cabo entre la tarde del jueves y el mediodía de ayer, viernes, la patronal ofreció una mejora sobre la anterior propuesta de despido. De los 20 días por año trabajo y doce mensualidades se pasa a 30 días y un máximo de 16 mensualidades, en función de la antigüedad. La indemnización global que Govimar destinaría a sus trabajadores pasa de este modo de la primera oferta, que ascendía a 1.200.000 euros, a 1.700.000 euros. Una mejora de medio millón de euros «en cuanto se han puesto en marcha medidas de presión», según señalaba ayer uno de los representantes sindicales afectado por el cierre.
Sin embargo, y tal como pudo constatar este periódico, la oferta de la patronal no es del agrado de los afectados, quienes avanzan que continuarán luchando por alcanzar los 45 días por año trabajado, despido improcedente, y 42 mensualidades. «La respuesta se la trasladaremos a la empresa el día 1 de diciembre, posiblemente, porque el lunes a las 17.00 horas nos reuniremos los dos sindicatos y el Comité de Empresa en la sede de CCOO y ahí se estudiará si se acepta o no esta propuesta, que Govimar nos deja entrever que puede ser la última, ya que el proceso negociador no da para más», señaló el representante de CCOO, Jesús Jáñez.
Además, otra de las propuestas de la empresa para compensar el ‘finiquito’ de los 61 trabajadores afectados sería, desveló Jáñez, añadir a los 30 días lo correspondiente a la liquidación de las deudas y la venta del inmovilizado, cerca de un millón de euros, se podría llegar a 40 días.
«La mejor solución pasa por seguir negociando, pese a que nos digan que con el paso del tiempo habrá menos dinero. Soy partidario de no aceptar esta propuesta», señaló José Ignacio Paniagua, de UGT y trabajador afectado. «Si tras una semana de presión hemos logrado sacar algo, después de dos meses parados, ahora hay que buscar más dinero. Pero no a través de acuerdos con el pago de deudas y la venta del inmovilizado, porque no queremos estar encadenados a una promesa de la empresa. Queremos que se reconozca que estos despidos son improcedentes», apostilló Paniagua.
Los trabajadores de Govimar se encerraron en las instalaciones de la empresa, en el polígono de San Cristóbal, entre el jueves y el viernes como medida de protesta por el bloqueo de las negociaciones y «al no atisbar una salida positiva para el conjunto de los trabajadores». Éste fue el segundo encierro, tras el del pasado 16 de noviembre, al conocer la negativa de la Junta a conceder un ERE extintivo.