Es consciente de que en Valladolid no hay muchas oportunidades, pero Jéssica Cañas no pierde la ilusión de convertirse algún día en una prestigiosa diseñadora. La vallisoletana representa a Castilla y León en la final del Premio Nacional de Moda de Jóvenes Diseñadores que se celebra mañana en el Museo del Traje de Madrid. Allí presentará sus últimas creaciones, agrupadas bajo el título de Alicia en el país de las maravillas. «Es una historia que me ha gustado desde pequeña. Llevaba dos años pensando en desarrollar la idea, y me pareció que acudir al certamen era un buen momento. Lo que he intentado es interpretar el cuento a través de los tejidos. Por eso utilizo mucho el piqué, que es el tejido infantil por excelencia. También hay mucho rosa pastel, que es un color muy aniñado, y flores», explica la diseñadora, quien en otra parte de su colección utiliza el encaje blanco con tonos grises y rosas degradados, con un fondo de viscosa en negro y estampado floral. «La intención es que ese contraste del blanco con el negro represente la incertidumbre de la historia, ese viaje loco del cuento», afirma Cañas, quien aclara que utiliza «elementos de la época para dar forma a las prendas» y reflejar así «las sensaciones personales» que le transmite la historia. «He intentado conseguir una armonía estética y una belleza a simple vista, pero manteniendo la coherencia de cada prensa por separado», añade.
La vallisoletana afirma que en esta colección ha puesto infinidad de horas e ilusión aunque sabe que la competencia en Madrid es dura. Eso sí, el premio merece la pena, ya que la ganadora presentará sus propuestas en el Salón Prêt-à-porter de París el próximo mes de septiembre. «Ganar sería algo muy importante para mi carrera y un reconocimiento a mi trabajo», apunta Jéssica Cañas.
A sus 22 años, la joven mira al futuro y confiesa que dentro de diez años tiene claro que se ve trabajando de diseñadora, aunque desconoce si para su propia marca o para otra ajena. «Es cuestión de no desaprovechar ninguna de las oportunidades que van viniendo, pero no tengo ninguna meta fijada. Lo único que tengo claro es que quiero ser diseñadora, pero soy consciente de que esto es muy duro y hay mucha competencia», sostiene.
Emigrar. Y vivir en Valladolid tampoco ofrece muchas oportunidades. «Aquí hay muy pocas oportunidades. Hay que irse a Madrid o Barcelona, pero eso ocurre no sólo en la moda, si no en muchos otros aspectos. La moda en Valladolid es poco novedosa. A la gente de aquí le gusta la moda, pero cuando haces cosas nuevas es poco receptiva. Es muy complicado», sostiene la joven, quien mantiene que todavía no ha llegado su momento para irse fuera. «Me gustaría ir a Barcelona, pero cuando esté bien preparada. Ahora mismo trabajo para otra marca y no es el momento, pero se que me acabaré marchando», apunta Jéssica Cañas, quien apunta como tendencias para el próximo verano los pantalones de pinzas con talle alto, el estilo romántico, tejidos como las gasas y los colores nude y pastel.
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