En su primer año al frente de la biblioteca, Mercedes Álvarez trabaja por inculcar a los niños el amor por la lectura.
¿En qué consiste su trabajo en la biblioteca?
Ahora mismo tenemos cerca de 4.000 libros en funcionamiento para los alumnos porque en total hay más de 6.000. Están distribuidos por ciclos y cada estantería tiene un color que corresponde a un ciclo de tal manera que cuando los alumnos vienen a la biblioteca ya saben donde tienen que dirigirse a coger sus libros. Los niños vienen los lunes a sacar ejemplares y además con sus profesores otro día porque cada tutor tiene establecido un día y una hora en la que puede venir con sus alumnos. En esos periodos realizan o bien lectura silenciosa o actividades de dinamización lectora. La biblioteca es un aula abierta. Dado que este curso estamos trabajando el teatro tenemos previsto que cada clase prepare una obra y se representarán en la biblioteca.
¿Qué control se lleva desde la biblioteca para saber que los niños realmente leen el libro que cogen?
Muchos tutores trabajan fichas de lectura para llevar un control. Mi función en la biblioteca no es controlar si el niño lee o no lee el libro, sino saber los ejemplares que salen y los que entran. Además, tenemos lotes de 25 libros que los tutores se llevan a las aulas y los leen con sus alumnos. Hay muchos campos de dinamización lectora además del espacio de la biblioteca. Desde aquí fomentamos que nadie lea por obligación y si un libro no gusta se devuelve y se coge otro. Uno tiene que leer lo que le guste, no por obligación.
¿Es complicado en los tiempos de las videojuevos y la televisión inculcar al alumno el amor por la lectura?
Eso es como todo, las familias juegan un papel muy importante. El niño tiene que leer en casa. Aunque desde el centro se inculque que hay que leer, el niño cuando tiene que empezar es de pequeño en la camita y con su papá. Es muy bueno que desde pequeño se le dedique un tiempo a la lectura porque al que se le lee desde pequeño acaba siendo un buen lector. Luego tiene que gustar, como todo, no se puede imponer.
¿Cómo se dota la biblioteca de libros?
Normalmente con el presupuesto que tiene el centro. Cada curso vamos comprando alguna colección completa, títulos comerciales y, el año pasado, recibimos un premio por la utilización de la biblioteca que invertimos en comprar libros. Los ejemplares hay que irlos renovando y este año hemos catalogado cerca de 500. Aquí, aparte de en otras cosas, se invierte en lectura.