El antiguo Colegio Cardenal Mendoza fue inaugurado en 1926 en la calle Panaderos. Posteriormente fue derribado en enero de 1988, fecha en la que se levantó el actual edificio tal y como hoy se conoce.
El primer edificio constaba solamente de siete unidades, que con la llegada de la Ley General de Educación fue ampliado con otras ocho pertenecientes al Antonio García Quintana y al Centro de Acción Social.
El presupuesto del nuevo centro fueron 185 millones de pesetas y las obras duraron dos años, comenzando a funcionar en septiembre de 1989. La característica principal de la construcción de este colegio es la luminosidad, el paralelismo de estructura y el aprovechamiento de espacios, que conjugan con la funcionalidad.
Así, en el sótano se encuentran los espacios de usos múltiples y el comedor escolar. En la planta baja está la conserjería, los despachos del equipo directivo, la sala de profesores, tutorías de audición y lenguaje, educación especial, compensatoria y la sede del AMPA.
La primera planta la ocupan las seis unidades de Educación Infantil y en un extremo del pasillo se encuentra una sala que sirve a su vez como aula de música y de informática. Por su parte, la segunda está destinada a las clases correspondientes al primer ciclo de Primaria y la mitad del segundo ciclo y la biblioteca y Videoteca. La otra mitad del segundo ciclo y las aulas del tercer ciclo se han ubicado en la tercera planta siendo en total doce unidades de Primaria.
Por último, los patios a tres niveles fue la solución arquitectónica que se buscó para solucionar el problema de falta de espacios.
filosofía de colegio. En el Colegio Cardenal Mendoza trabajan por crear un ambiente en el que el alumno se encuentre a gusto para facilitarle la adquisición de hábitos intelectuales y técnicas de trabajo con el fin de que alcance así un elevado nivel de conocimientos científicos, humanísticos y estéticos.
Para ello, en el centro de la calle Panaderos se fomentan valores como la participación, la libertad, el respeto, la solidaridad, la responsabilidad, el afán de superación y el esfuerzo.