De profesora de Educación Física a Primaria y responsable de algunos de los programas extraescolares con sello propio. Ésta ha sido la trayectoria de Mercedes de Frutos desde que hace 17 años entrara a formar parte del claustro del Fray Luis de León.
Solidaridad y atención a la diversidad se dan de la mano en el programa que les une a Aspaym. ¿Qué objetivos persigue?
Tanto con éste como en el de los campamentos urbanos el principal objetivo es dar servicio a las familias para que puedan dar continuidad de manera coherente a su vida familiar y profesional. Al ser un centro público creemos que todos los críos deben tener las mismas oportunidades y con las jornadas de convivencia que organizamos con los niños de Aspaym no sólo enriquecemos a nuestros alumnos, sino que posibilitamos que los padres de estos chicos tengan un respiro.
¿Cuál ha sido su evolución a lo largo de estos años?
Durante los primeros años, el programa se estrenó en 2003/2004 por iniciativa nuestra, hacíamos dos o tres encuentros trimestrales. Los niños venían un viernes por la tarde y se marchaban el domingo. Transformábamos las aulas necesarias en dormitorios y, además de al personal de Aspaym, implicábamos como voluntarios a alumnos de módulos de FP. Ahora, tras la apertura del complejo de Aspaym en Cubillos del Sil, un espacio mucho mejor acondicionado, sólo celebramos las jornadas una o dos veces al año.
Pero sin perder el contacto...
No, no queremos que nuestros alumnos pierdan la oportunidad de relacionarse con estos niños. Es más, les ofertamos la posibilidad de ir al campamento de verano que Aspaym organiza en ‘El bosque de los sueños’.
Paralelamente, ofrecen en julio un campamento urbano.
Aunque la iniciativa parte del centro, la gestiona una asociación y nace ante la demanda de aquellas familias que se quedan fuera del programa de Centros Abiertos de la Junta. La sacamos a concurso, valoramos los proyectos presentados y adaptamos el elegido a la realidad del alumnado (también da cobertura al del Pablo Picasso). La cuota va en función de los días o semanas que necesite cada familia.
¿Y cómo funciona ?
El principal objetivo es conciliar y dar un respiro a los abuelos, pero también que el centro no permanezca cerrado dos meses, sino en contacto con el barrio. El respeto y la convivencia son valores en los que insistimos mucho y que se trabajan en las distintas actividades y salidas, además del inglés.