El Plan de Iniciación a la Promoción Exterior (PIPE) es una iniciativa impulsada por un acuerdo entre el Consejo Superior de Cámaras de Comercio y el Instituto Español de Comercio Exterior (con la colaboración de todas las comunidades autónomas y las 85 Cámaras de Comercio) que busca consolidar nuevas pymes exportadoras estables. Desde que en 1997 se pusiera en marcha en Valladolid se han beneficiado de él 152 empresas. En la actualidad son 67 las pequeñas firmas que han elegido esta opción para abrir sus fronteras comerciales. El número de pymes en toda España que se han beneficiado del PIPE en estos doce años supera las 4.500.
Su objetivo inicial fue lograr que 2.000 pymes se convirtieran en nuevas exportadoras para finales del año 2000. Una vez conseguido, se amplió el programa al periodo 2000-2006 y se puso en marcha el Programa de Seguimiento PIPE, con el fin de conseguir que estas empresas se consoliden como exportadores estables.
Con el objetivo de conocer su éxito y cómo se podría mejorar, se han realizado varias encuestas. En la última y más amplia, con una muestra de 1.953 empresas, la evaluación ha sido muy positiva (un 7,4 sobre diez).
Cabe destacar que la facturación media de las empresas que han participado en este programa ha aumentado un 24,8% en dos años y medio y que la exportación ha crecido un 71% en el mismo periodo. Además, el aumento de empleados ha sido del 13,7% y casi el 35% de las plantillas están formado por mujeres. Además, las estadísticas dicen que más del 54% de los colaboradores que se contratan gracias a este programa permanece posteriormente en la empresa y casi el 60% de las pymes estima, tras acabar el programa, que puede continuar su andadura en solitario en la exportación.
El programa va dirigido a las empresas consideradas pymes según los baremos de la Unión Europea, que tengan un servicio o producto propio, que cuenten con una clara voluntad de internacionalización y que quieran conocer sus posibilidades en otros mercados. Además, el PIPE ofrece asesoramiento individual y especializado gracias a la existencia de unos promotores que ayudan a la empresa en el diseño de su Plan de Internacionalización y en el desarrollo de los trabajos necesarios en el proceso de apertura. Se trata de consultores externos seleccionados y formados específicamente. Además, la empresa puede contratar a colaboradores (jóvenes con formación en comercio exterior seleccionados para este programa.
El Programa PIPE tiene una duración de dos años y se divide en tres fases. Durante este periodo las empresas contarán con un apoyo económico del 80% del gasto realizado, que puede ascender a 66.000 euros, 46.000 en PIPE y 20.000 en Post PIPE. Este límite máximo incluye tanto el asesoramiento como todas sus actuaciones de promoción exterior (viajes, ferias, material promocional, etcétera).
Todas las empresas participantes en el PIPE entran a formar parte del Club PIPE y podrán beneficiarse de sus servicios desde el inicio de la segunda fase. Además, podrán seguir participando en ellos durante los dos años de duración del Programa de Seguimiento PIPE.
Los servicios de que disponen los miembros del Club son una consultoría especializada en las oficinas económicas y comerciales de España en el exterior, el acceso a analistas en el extranjero, varias actividades de promoción (visitas guiadas y participación en ferias y viajes de prospección, etcétera), servicios financieros y servicio de traducción de idiomas simultáneo, entre otros.