Fundado en la década de los 90 para dar servicio al entonces nuevo barrio de Parquesol, el Colegio Público de Educación Infantil y Primaria (CEIP) Ignacio Martín Baró está enclavado en uno de los entornos más privilegiados de la ciudad. Con unas instalaciones modernas y amplias (desde los patios la vista se pierde en la geografía urbana) y una continua y decidida apuesta por la innovación educativa y tecnológica, el centro más veterano del entorno sigue respondiendo a las necesidades de las familias vallisoletanas, no sólo de la zona.
Comprometido con el principio pedagógico que profundiza en el sentido educador de la escuela «más allá de la simple instrucción», con la formación en valores acordes a una sociedad intercultural y global y el fomento del espíritu crítico de los futuros ciudadanos que serán sus alumnos y alumnas, las redes de colaboración de este CEIP se extienden hasta el ámbito universitario a través de la formación en prácticas del relevo docente y la investigación. En este último área es en el que se desarrollará el trabajo del grupo interuniversitario formado por investigadores de la UVa, Castellón, Valencia, Islas Baleares y Andalucía que estudiará las relaciones que se establecen entre iguales en el primer ciclo de Primaria.
Convivencia. Un campo muy vinculado al plan de convivencia. «Siempre hemos trabajado porque y para que las relaciones que se establecen dentro del colegio sean las más propicias», explica su directora Begoña Ledesma, satisfecha con el ambiente colaborativo, de diálogo y respeto presente y consciente de que la «difgnificación de la función docente» pasa por un trabajo conjunto de maestros, familias, alumnos, administración educativa y sociedad. «Es un tarea diaria de fondo en la que, por muchas de las situaciones que viven algunos niños, hacemos de padres, amigos o hermanos. Nunca sustituiremos a las familias, pero sí que tenemos que estar ahí», sentencia con respecto a uno de los temas de mayor actualidad nacional.
En cuanto a los distintivos del colegio, sin duda su sección bilingüe en francés (precedida por la «positiva experiencia de seis años de un proyecto de innovación») es el más significativo junto al fomento a la lectura (reconocido con el premio regional durante el curso escolar 2007/2008), su compromiso con la calidad educativa o el constante reciclaje del claustro, algunos de los pilares del proyecto de centro.