De proyecto de innovación educativa a sección bilingüe con el espaldarazo de la Junta y el reconocimiento de la embajada. Con casi una década de experiencia, el CEIP de Parquesol es uno de los centros de referencia de la provincia en la enseñanza bilingüe. «Es una de nuestras señas de identidad, uno de los pluses que las familias tienen en cuenta en el periodo de matriculación», matiza su directora, Begoña Ledesma, quien resalta el buen nivel de sus alumnos.
Las áreas de referencia elegidas para trabajar su acercamiento a una segunda lengua (a la que se le suma el inglés) son Conocimiento del Medio y Educación Artística (Plástica), presentes en los seis cursos de Primaria. Los escolares del primer ciclo reciben dos horas semanales de clase en francés, a las que añadir una tercera específica de Lengua Francesa al incorporarse a 3º, en la que es clave la participación del lector nativo. En cuanto a los de Infantil, durante media hora semanal se familiarizan con la musicalidad del idioma.
Para favorecer la tarea diaria, el colegio vallisoletano está hermanado con un centro homólogo galo. Una experiencia «muy provechosa» que permite al profesorado programar conjuntamente actividades cada trimestre. En los niños se traduce además en el intercambio de trabajos escritos, dibujos, folletos informativos o material audiovisual. Más recursos para el aprendizaje junto a los ya disponibles en el centro o a través de la Red. A destacar, la implicación de todo el CEIP en los murales montados en torno a fechas señaladas (estaciones del año, Carnaval, Navidades...) y las representaciones teatrales y musicales (escenografía y vestuario incluidos).
Europa. Este ambicioso y exitoso proyecto se encuadra en las directrices de la Comisión Europea por la que se insta a los Estados miembros a enseñar dos lenguas de la Unión, más allá de la propia, a lo largo de la educación obligatoria. Investigaciones en el campo de la sociolingüística y la psicolingüística evidencian las ventajas de la educación bilingüe en el desarrollo cognoscitivo, afectivo y social del alumnado. Ésta no se limita a la enseñanza de dos lenguas, sino que implica la utilización de ambas como vehículos para el aprendizaje en otras áreas de conocimiento. ¿Su valor añadido? Que ayuda al niño a entender y apreciar otros valores, las costumbres y manifestaciones culturales de otros pueblos, y le prepara a vivir y trabajar en una sociedad pluralista y abierta.