El hermano Sarmiento dirige un centro hoy puntero al que hubo de sacarse «de las ruinas físicas», de la inercia educativa.
¿Cuáles son los estandartes del Sagrado Corazón-Corazonistas?
Además de la calidad educativa de nuestro proyecto, la enseñanza del francés, la extensa oferta de actividades extraescolares ampliadas este año con la implantación de la jornada continua y el ambiente cristiano que se respira en el centro.
¿Su condición de centro religioso atrae mayor matrícula?
Muchas familias han elegido escolarizar a sus hijos aquí precisamente por este hecho, pero otras lo han hecho simplemente por criterios geográficos y de cercanía o incluso porque el actual horario les ayuda a conciliar. En ningún momento tratamos de convencer de nada a nuestros alumnos o sus familias, pero evidentemente tratamos de ser coherentes y lógicos.
Entre otras asignaturas, usted imparte Educación para la Ciudadanía.
La imparto como otras asignaturas y lo cierto es que su contenido está muy en consonancia con la realidad social actual. Otra cosa es el estilo que marcamos como centro cristiano, dentro y fuera del colegio, en la clase, en la familia o en la calle
¿Qué ha aportado al currículo escolar esta materia tan polémica?
La metodología empleada en el aula permite darles libertad para establecer un debate enriquecedor, posibilitar un foro de intercambio en cualquiera de los temas a tocar, algunos tan cercanos a ellos como el botellón. Esto no existe en otras asignaturas en las que impartes unos conocimientos, ellos lo asimilan y luego se examinan. Es una forma muy distintas de enseñanza que les apasiona y les enseña a respetarse o guardar el turno para hablar y que beneficia además a aquellos más tímidos.
¿Tienen alumnado objetor?
Sí, alguna familia nos ha planteado esta situación y nosotros lo respetamos sin más.
¿Cuáles son las necesidades reales de los centros concertados?
Cumplimos la misma normativa y atendemos al mismo currículo que los de la red pública, se nos exige en idénticas condiciones, pero no disponemos ni mucho menos de los mismos recursos económicos y humanos. Dependemos de las familias, sin su aportación, un proyecto como éste sería imposible.
¿Se traduce esto en una mayor implicación en el día a día?
No creo que influya en que tengan mayor o menor interés y aquí compartimos la preocupación de los públicos sobre la necesidad de dignificar la figura del profesor, a pesar de que la convivencia y relación con las familias es excelente.