Imprimir en sus alumnos, en la futura ciudadanía y sus familias, la concepción cristiana del hombre, la vida y el mundo. La doble misión del Sagrado Corazón-Corazonistas de Valladolid se plasma en su ambicioso proyecto de centro, impregnado de una educación rica en valores. Aquellos que atañen a la frágil identidad de niños y adolescentes (autoestima, libertad, responsabilidad y sentido del deber, pensamiento crítico y actitudes relacionadas con la interioridad), al desarrollo como seres tolerantes con el otro (respeto, comprensión y confianza, capacidad de compromiso social en la promoción de la justicia y de la paz, un espíritu de acogida que combata cualquier clase de discriminación cultural, generosidad para compartir y amor por la naturaleza) y desde la perspectiva de la fe cristiana.
Fe (enseñanza y creencia) presente de manera transversal en todas y cada una de las actividades desarrolladas al abrigo del colegio. «Uno de nuestras principales misiones es la de inculcarles valores cristianos, pero no sólo en el tiempo de clase», matiza el director académico, antes de señalar como espacio cómplice en esta tarea al oratorio del centro. «Cada 15 días acuden a esta especie de capilla y reflexionan en clave cristiana», profundiza Isidro Sarmiento, lugar con el que también están familiarizados los niños y niñas del primer ciclo de Infantil, que como el resto de sus compañeros participan activamente en las distintas celebraciones asociadas a la Navidad, el Día de la Paz o las jornadas del Domund.
evangélicos. Presentes en todas ellas, los valores evangélicos, la cultura de la vida y el amor por los demás, a la que sumar la oferta de «una catequesis explícita en sus diversas manifestaciones». «Es algo más profundo que la clase de cultura religiosa», aclara Sarmiento, consciente de que el apoyo social y familiar en esta línea no es siempre el deseado. «A pesar de sentir que a veces vamos a contracorriente, nuestro empeño está en tengan una experiencia que les sustente cuando sean mayores para decidir y obrar en consecuencia».